Elegir agujas y ganchillos parece fácil… hasta que compras unos que resbalan demasiado, se te clavan en la mano o no van bien con el hilo que has elegido. Y entonces te cuesta avanzar, aprietas más la tensión y acabas pensando que “no se te da bien”. La realidad es otra: la herramienta incorrecta puede arruinar la experiencia, incluso si estás empezando con un proyecto sencillo.
Si te apetece entender por qué tejer sienta tan bien (y por qué engancha), puedes leer este artículo sobre beneficios que te otorga el tejer. Y si estás pensando en tejer con peques o para peques, también merece la pena este texto sobre beneficios de tejer en los niños, porque ahí se ve muy claro el valor de la práctica y la paciencia.
Aquí tienes una guía práctica para acertar con agujas y ganchillos desde el minuto uno.
1) Lo primero: el tamaño importa (y es lo que más cambia el resultado)
El tamaño de la aguja o del ganchillo determina:
- Cómo de compacto o sueltito queda el tejido.
- Si el tejido queda rígido o con caída.
- Si te cuesta trabajar (porque está apretado) o si te queda con huecos.
Regla práctica
- Si te queda muy duro y te cuesta meter la aguja/ganchillo: necesitas una herramienta más grande o aflojar tensión.
- Si te queda muy flojo y con agujeros: necesitas una herramienta más pequeña o ajustar tensión.
Lo que manda de verdad
- La etiqueta del hilo suele recomendar un rango de tamaño. Úsalo como punto de partida.
- Luego manda tu mano: si te resulta incómodo, ajusta.
2) Diferencia rápida: agujas de punto vs ganchillos
Agujas de punto
- Trabajas con muchos puntos “vivos” a la vez.
- La aguja sujeta el tejido y avanzas fila a fila.
- Si se te caen puntos, al principio impresiona, pero se aprende a controlar.
Ganchillo
- Sueles trabajar con un punto activo.
- Avanzas más rápido visualmente.
- Es muy agradecido para proyectos pequeños y para aprender estructura.
Consejo práctico: si te frustras con facilidad, muchas personas encuentran el ganchillo más “amable” al inicio, porque se controla mejor el punto activo.
3) Materiales: metal, madera, bambú, plástico… ¿qué elegir?
Aquí es donde se nota la comodidad de verdad.
Metal (aluminio, acero, etc.)
Ventajas:
- Desliza muy bien (vas más rápido).
- Dura muchísimo.
- Ideal si tejes apretado, porque ayuda a que el hilo corra.
Inconvenientes:
- Si eres principiante y se te escapan puntos, puede darte sensación de “todo se resbala”.
- A algunas personas les cansa más la mano si el acabado es muy liso.
Recomendación: Perfecto si ya controlas un poco la tensión o si tiendes a tejer muy apretado.
Madera / Bambú
Ventajas:
- Agarre suave: los puntos no se escapan tanto.
- Sensación cálida en la mano.
- Muy cómodas para aprender o para tejer largo rato.
Inconvenientes:
- Desliza menos: puedes ir más lento.
- Si el acabado no es bueno, se “engancha” un poco.
Recomendación: excelente para principiantes y para quien quiere control y comodidad.
Plástico / resina / acrílico
Ventajas:
- Ligeras.
- A veces económicas.
- Suaves en la mano.
Inconvenientes:
- Depende mucho de la calidad: algunas se doblan o se desgastan.
- El deslizamiento puede ser irregular.
Recomendación: Bien para empezar si son decentes, pero si te enganchas, suele merecer la pena subir de calidad.
4) Formas y tipos: rectas, circulares, intercambiables… ¿Cuál necesitas?
Agujas rectas
- Clásicas para tejer plano.
- Bien para bufandas, paños, piezas pequeñas.
- En proyectos grandes pueden cansar por el peso.
Agujas circulares
- Sirven para tejer en redondo y también en plano.
- Reparten el peso y suelen ser más cómodas para piezas grandes.
- Muchas personas las usan casi para todo.
Agujas intercambiables
- Un set con cables y puntas de varios tamaños.
- Muy práctico si tejes a menudo.
- No es lo ideal como primera compra si no sabes si te va a enganchar.
Consejo práctico: si solo vas a hacer una bufanda o un cuello, con unas rectas o circulares sencillas te sobra.
5) Ergonomía: lo que de verdad evita dolor
La ergonomía no es “un lujo”. Si te duele, lo dejas. Así de simple.
Señales de que necesitas algo más cómodo
- Se te cargan dedos o muñeca en 10–15 minutos.
- Aprietas demasiado porque te cuesta controlar el hilo.
- Notas hormigueo o tensión en el antebrazo.
Que ayuda mucho
- Agujas/ganchillos ligeros.
- Mangos ergonómicos en ganchillo (o añadir un grip).
- Elegir un tamaño un pelín mayor si tejes muy apretado.
- Pausas cada 20–30 minutos.
6) Cómo elegir tu primer ganchillo
Si estás empezando, lo más inteligente es:
- Elegir un hilo de grosor medio.
- Comprar 1 ganchillo dentro del rango recomendado.
- Probar con un proyecto pequeño.
- Ajustar si lo notas incómodo.
Truco rápido: si te cuesta meter el ganchillo, probablemente estás apretando y te conviene un número un poquito mayor.
7) Cómo elegir tus primeras agujas de punto
Para empezar con punto (bufanda, cuello, paño):
- Tamaño medio (el recomendado por el hilo).
- Material que te dé control (madera/bambú suele ayudar).
- Longitud cómoda (ni mini ni gigantes).
Si vas a tejer algo grande, las circulares suelen ganar por comodidad.
8) Errores típicos al elegir agujas y ganchillos (y cómo evitarlos)
Comprar solo por “precio” y no por comodidad
Si la herramienta te incomoda, abandonas.
Elegir hilo oscuro y herramienta resbaladiza
Al principio cuesta ver y controlar. Mejor hilo claro + herramienta con algo de agarre.
Empezar con hilo fino y agujas pequeñas
Es lo que más frustra: todo va lento y cuesta ver puntos.
No respetar el rango recomendado del hilo
La etiqueta te da una base. Luego ajustas.
Marcas conocidas
Si quieres ver ejemplos de agujas y sets (para hacerte una idea de tipos y formatos), aquí tienes dos marcas muy conocidas. Recuerda que son enlaces externos y los dejo en nofollow:
Conclusión
Elegir bien agujas y ganchillos te ahorra frustración, mejora la tensión y hace que tejer sea cómodo desde el principio. Empieza con lo sencillo: un tamaño dentro del rango del hilo, un material que te dé control (madera/bambú suele ser muy buena opción) y un proyecto pequeño para probar.
Y si quieres reforzar el “por qué” de todo esto (motivación incluida), vuelve a leer beneficios que te otorga el tejer y, si hay peques en casa, el de beneficios de tejer en los niños, porque te da ideas de cómo convertirlo en una actividad positiva y progresiva.







Deja una respuesta