Empezar con el ganchillo no va de “tener maña”. Va de elegir bien el primer material y practicar 2–3 puntos básicos sin complicarte. Si te lanzas con un proyecto grande o con un hilo difícil, lo normal es frustrarse. Si empiezas con lo correcto, en una tarde ya tienes tu primera pieza.
Además, el ganchillo engancha por una razón muy simple: ves avance rápido. Y si te interesa también lo que te aporta a nivel mental (desconexión, calma, foco), te recomiendo leer este artículo sobre beneficios de tejer, porque explica muy bien por qué este tipo de manualidades sientan tan bien.
En este artículo vas a aprender:
- Qué materiales necesitas (sin gastar de más).
- Los puntos básicos imprescindibles.
- Un primer proyecto fácil para practicar sin liarte.
- Errores típicos y cómo solucionarlos.
Materiales para empezar (sin equivocarte)
No necesitas “lo mejor”. Necesitas lo más fácil para aprender.
1) Hilo recomendado para principiantes
Elige un hilo:
- De grosor medio (ni muy fino ni gigante).
- De color claro o medio (los oscuros cuestan mucho para ver puntos).
- Que no se “abra” en hebras con facilidad (si se abre, cuesta enganchar el punto).
Evita para empezar:
- Hilos peludos (tipo mohair).
- Hilos muy finos.
- Hilos con mucho pelo o textura irregular.
2) Ganchillo recomendado
Para aprender, suele ir bien un ganchillo cómodo y un tamaño acorde al hilo.
Regla práctica:
- Si el hilo es de grosor medio, prueba con un ganchillo de tamaño medio (el propio hilo suele indicar un rango recomendado en la etiqueta).
3) Extras útiles (opcionales, pero ayudan)
- Tijeras.
- Aguja lanera (para esconder hebras).
- Marcadores (o un clip, o un trocito de hilo de otro color).
- Cinta métrica.
Si quieres una referencia externa útil, puedes mirar el listado de tiendas recomendadas por DROPS Design para ver ejemplos de tiendas especializadas donde suelen orientarte con materiales para empezar.
Antes de tejer: 3 conceptos que te ahorran disgustos
1) La tensión (lo que más falla al principio)
La “tensión” es lo apretado o suelto que haces los puntos.
- Si tejes muy apretado, cuesta meter el ganchillo y duele la mano.
- Si tejes muy suelto, el tejido queda flojo y con huecos.
Objetivo: puntos firmes pero que dejen pasar el ganchillo sin pelearte.
2) Cómo “leer” el tejido
Al principio todo parece igual. Con dos cosas te orientas:
- La cadeneta (una cadena de “eslabones”).
- El punto (cada “V” o bucle donde metes el ganchillo).
3) Contar puntos
Contar evita que tu cuadrado se convierta en un trapecio.
Consejo: cuenta al final de cada vuelta, sobre todo las primeras.
Puntos básicos de ganchillo (los que de verdad necesitas)
1) Nudo corredizo (para empezar)
Es el nudo que se coloca en el ganchillo para arrancar.
Truco: tiene que quedar firme, pero que el hilo pueda deslizar.
2) Cadeneta
La cadeneta es la base de muchos proyectos.
Pasos:
- Con el nudo en el ganchillo, pasa el hilo por detrás (hilo sobre el ganchillo).
- Tira del hilo y pásalo por el bucle del ganchillo.
- Repite para hacer más cadenetas.
Errores típicos:
- Hacerla demasiado apretada (luego cuesta tejer la primera vuelta).
- Hacer cadenetas irregulares.
3) Punto bajo (el más útil para empezar)
El punto bajo es estable y fácil de controlar.
Pasos (sobre una cadeneta):
- Mete el ganchillo en la cadeneta.
- Coge hilo (hilo sobre ganchillo) y saca un bucle (tendrás 2 bucles en el ganchillo).
- Coge hilo otra vez y pásalo por los 2 bucles.
Consejo clave: intenta que todos los puntos tengan el mismo tamaño.
4) Punto raso (para cerrar o moverte sin dar altura)
Sirve para unir o avanzar sin añadir altura.
Pasos:
- Mete el ganchillo en el punto.
- Coge hilo.
- Pasa ese hilo directamente por el punto y por el bucle que ya tienes en el ganchillo.
Tu primer proyecto fácil: un posavasos cuadrado en punto bajo
Este proyecto es perfecto porque:
- Es pequeño (lo acabas rápido).
- Practicas cadeneta + punto bajo + contar puntos.
- Si te sale “regular”, no pasa nada: es una práctica.
Lo que necesitas
- Hilo de grosor medio, color claro.
- Ganchillo acorde al hilo.
- Tijeras y aguja lanera.
Objetivo de tamaño
Un cuadrado aproximado de 9–10 cm.
Paso a paso
1) Haz la base
- Haz un nudo corredizo.
- Teje 16 cadenetas (si quieres más grande, haz 18–20).
2) Vuelta 1 (primeros puntos bajos)
- Cuenta desde el ganchillo y mete el ganchillo en la segunda cadeneta.
- Haz un punto bajo.
- Sigue haciendo 1 punto bajo en cada cadeneta hasta el final.
Al terminar, deberías tener 15 puntos bajos (si empezaste con 16 cadenetas y entraste en la segunda).
3) Vuelta 2 y siguientes
- Haz 1 cadeneta (esto te “sube” para empezar la nueva vuelta).
- Gira la labor.
- Haz 1 punto bajo en cada punto de la vuelta anterior.
Repite hasta llegar al tamaño deseado (9–10 cm).
4) Remate (cerrar y esconder hebras)
- Corta el hilo dejando unos 10–15 cm.
- Pasa el hilo por el bucle del ganchillo y aprieta para cerrar.
- Con aguja lanera, esconde la hebra por dentro del tejido (metiéndola por varios puntos).
Cómo saber si lo estás haciendo bien (señales rápidas)
- Los bordes te quedan más o menos rectos (no se abre ni se cierra).
- No te duele la mano por apretar.
- Los puntos se ven parecidos entre sí (no perfectos, pero similares).
- El cuadrado no se convierte en triángulo.
Problemas típicos (y solución directa)
“Se me encoge el tejido y me cuesta meter el ganchillo”
Estás tejiendo demasiado apretado.
Solución:
- Afloja la mano.
- Prueba un ganchillo un poco más grande.
- Evita hilos que se enganchen.
“Mis bordes quedan feos o voy perdiendo puntos”
Suele pasar por no tejer el último punto de la vuelta.
Solución:
- Marca el primer o último punto con un marcador.
- Cuenta puntos al final de cada vuelta.
“Me salen agujeros”
Probablemente estás tejiendo muy suelto o saltándote puntos.
Solución:
- Ajusta la tensión.
- Asegúrate de meter el ganchillo siempre en el punto correcto.
“El cuadrado se va torciendo”
Puede ser por tensión irregular o por no girar siempre igual.
Solución:
- Gira la labor siempre de la misma forma.
- Teje más lento y revisa cada vuelta.
Qué hacer después de tu primer posavasos (progresión simple)
Cuando ya domines cadeneta y punto bajo, pasa a esto:
- Paño de cocina en punto bajo (mismo patrón, más grande).
- Banda para el pelo (rectángulo y cierras).
- Aprende punto alto (te dará más velocidad).
- Prueba un granny cuadrado (cuando ya tengas control de tensión).
No saltes a amigurumis complejos ni prendas con forma todavía. Primero control, luego reto.
Mini rutina de aprendizaje (para avanzar sin frustrarte)
- Día 1: cadenetas + 10 minutos de punto bajo.
- Día 2: posavasos (sin obsesionarte con que quede perfecto).
- Día 3: segundo posavasos intentando mejorar tensión y bordes.
- Semana 1: un paño pequeño o una banda.
Con esto, en pocos días ya notas fluidez.
Conclusión
El ganchillo es fácil de empezar si eliges bien el material y practicas lo mínimo importante: cadeneta, punto bajo, contar y rematar. Haz un proyecto pequeño, termina algo rápido y te quedas con la sensación buena. Luego ya vendrán los patrones más bonitos.
Y si te apetece entender por qué el tejido engancha tanto y por qué a tanta gente le ayuda a desconectar, vuelve a este artículo de beneficios de tejer porque encaja perfecto con lo que estás empezando a vivir al aprender ganchillo.







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